Capitulo 1. EN UN LUGAR DE NAVARRA...

Pablo Gortari Arrizabalaga nació en Pamplona (Navarra) el 21 de marzo de 1972.
Sus padres, Maite y Jose, tenían un pequeño comercio de electrodomésticos situado en el casco viejo de Pamplona, más concretamente en la calle Estafeta, famosa por los encierros de San Fermín.
A doscientos metros de la tienda tenían el domicilio, en la calle Mercaderes, por la que también pasa el encierro. Vivían en un primero, justo encima de la curva de Estafeta (en la que resbalan los toros).
El pequeño de tres hermanos, Maite, Josetxo y él. Pablo asegura que no tiene muchos recuerdos de su infancia, que vivía como en otro mundo.
A menudo le sorprende que la gente recuerde tantos detalles de sus respectivas infancias.
Comenzó su vida escolar justo donde la terminó, en el Centro de Cultura Francesa, más conocido como "El Huerto".
En su familia, por influencia de sus padres, había una gran afición a los deportes, sobre todo al esquí alpino.
El negocio familiar fue avanzando y abrieron otra tienda, ésta en el nuevo barrio de San Juan. Cuando Pablo contaba cinco años, compraron un apartamento en la estación de esquí de Candanchú (Huesca), por aquel entonces a dos horas de Pamplona; y los fines de semana invernales de los siguientes diecisiete años, Pablo los pasó allí. Pero me estoy adelantando. También a los cinco años, Pablo y su hermano Josetxo se apuntaron a Tae Kwondo (su padre tenía cierta afición a las artes marciales), con el maestro coreano Lee, un pionero en aquellos años.
Es importante, para entender su empuje y rebeldía, aclarar que nunca ha existido, en la familia de Pablo, ninguna simpatía o afición especial por las artes. Ni la música, ni la pintura, ni el teatro (tres de las grandes pasiones de Pablo) tenían presencia ni tradición en su entorno. Tampoco Pablo tuvo jamás afición a los estudios (no hasta que estudió lo que quiso), pero sí al colegio, porque era un colegio mixto, con mayoría de chicas. Recordando aquello Pablo dice: "¿Para qué iba a faltar a clase si la clase era el paraíso?"
Dado el carácter que desde joven ha mostrado, (porque esa convicción y fuerza para hacer su camino sin inquietarse por el hecho de que no sea el habitual o el "correcto", le viene desde, aproximádamente, los 12 años; ya explicaremos "por qué") no le suponía ningún trauma el detalle de que sus resultados académicos fueran realmente desastrosos. Él iba al colegio porque tenía que ir y llegaba hasta donde llegaba. Apuntaba muy buenas maneras en el apartado de deportes. Con ocho años entró en la Federación Vasco-Navarra de esquí alpino de competición, y con diez años ganó el Slalom Gigante del campeonato de España Interclubs, en Astún (Huesca). Esto del esquí le tenía loco; viajaba a diferentes estaciones para las carreras, faltaba al colegio regularmente por carreras y entrenamientos, y, por supuesto, esquiar le apasionaba.

Lo de la música empezó por ahí, hacia el 82, que comenzó a darse cuenta de lo que le gustaba escuchar música y cantarla (fatal), con los discos de su hermana, Maite, que solía tener por casa los de Tequila, Mecano, Dire Straits, Spandau Ballet, David Bowie, etc...
El primer disco single que se compró Pablo fue de Rocky Sharp, y su primer LP fue el "Thriller" de Michael Jackson.
Continuará...